Queridos amigos y amigas, he sido contagiado por el espíritu de este espacio virtual. Cansado de ser, junto a unos pocos, encargado de intentar hacer pasar un buen rato, arrancaros una sonrisa, dar una modesta nota de alegría, he arrojado la toalla.

Ahora veréis en mí a un ser sombrío, tristón, me dedicaré a contaros problemas, amarguras, tristezas, tragedias. Desprenderé, arrojaré bien lejos mi sentido del humor. La llama trágica anidará en mi interior.

Se acabó el ser ola vitalista que se estrella contra el mar del sufrimiento, de la desesperanza, de la ofuscación.

Me uniré al coro de almas torturadas que tanto anidan por aquí.

A los pocos supervivientes, a aquéllos que pretendéis hacer la vida un poco más placentera y entretenida, mi apoyo, pero sabed que me acabo de unir a la legión de cariacontecidos. Os invito a dar este paso.

Como primera de las pruebas de mi conversión, recibid este poema, en forma de cuartetos, en el cual hablo del amor, pero en forma trágica, espantosa, que es como debe ser. El amor como sufrimiento, como tortura.

Las lágrimas de dolor y pesar que, sin duda, arrancaré de vuestros corazones, no serán sino el impulso que necesito para continuar en esta senda, la del pesimismo, la del sufrimiento, la de la renuncia y la soledad.

Aquí tenéis la prueba de lo que es capaz de escribir un hombre atormentado. Sufrientes saludos a todos.

Amor mío, ¿Es qué ya no soy tu cielo?

¿Ya no me amas? Me has dado un grito

Claro, es que con tu collar tan bonito

enganchaste y casi arrancas mi pelo.

¿Por qué me miras de forma acusadora?

Díme por qué, no me mires de soslayo

Te lo diré, cielo: me pisaste un callo

Ay, Dios, al moverte en la mecedora

Linda mía, ¡Me has abofeteado!

¿Qué he hecho, que mi mente no acierta?

¡Memo!, que del frigo has cerrado la puerta

y con su borde la Teta me has pillado

Vida mía, ya no me abrazas con ardor

¿Ya no soy atractivo como persona?

Mira rico: cuando el jabón te abandona

no hay quien te aguante el pestazo a sudor

¿Por qué a patadas me arrojas del nido?

¿No quieres compartir conmigo la alcoba?

¿Es que hay otro que tu corazón roba?

¡Calla bobo!, no soporto tus ronquidos

¿Por qué no besas mi boca como antes?

cuando la comparabas con miel dorada

Preciosa mía, porque estás desdentada

¡A ver si te colocan ya los implantes!

¿Por qué miras con esos ojos de fiera?

¿No me quieres?, por Dios, que me haces llorar

No seas tonta, es que después de orinar

me la he pillado con la cremallera

Ya no hacemos el amor como animales,

con gran pasión, con lujuria desmedida

Mira nena, mi columna está torcida

tengo orquitis, y dos hernias discales