-------

Hola amigos, os invito a un viaje, recorriendo los más diversos países, donde conoceremos a sus gentes y sus costumbres, a través de las leyendas que conforman su acervo popular, su pequeña historia.

------

Empezamos nuestro viaje llegando a Sudamérica, a Los Andes, a un remoto poblado situado entre la frontera de Bolivia y Perú. Esta es la

-------

-------

LEYENDA DEL PÁJARO AYAYAYAYAY.

-------

El sol asomaba tras las cumbres nevadas. De su choza salía el pequeño Luis. Sus infantiles ojos rebosaban curiosidad. Todo lo preguntaba, parecía que su afán de conocimiento no tenía límites. Recorría a pie la larga distancia que lo separaba del colegio, pero lo hacía con gusto. Allí aprendía, conocía más del mundo que lo rodeaba y compartía su saber con amiguitos con inquietudes como él.

-------

Sus padres, modestos campesinos, estaban orgullosos de él. Harían todo lo que estuviese en su mano para que no tuviera que dejar los estudios, pues sabían del amor del chaval hacia el conocimiento.

-------

Al anochecer, después de cenar, el joven pregunta en casa: - Papá, ¿Porqué esa hermosa ave que se posa todos los días frente a la cerca del ganado se llama pájaro ayayayayay?.

-------

- No lo sé – responde el padre. – Bastante tengo con trabajar. Pregúntale al viejo Jonás, que estudió en la capital .Seguro que él te puede dar cumplida respuesta-

-------

Dicho y hecho. Luisito se acerca temerosamente al anciano, pues su aspecto adusto siempre le ha causado impresión. Sin embargo, el vejete percibe la curiosidad en los ojos del niño, y le pregunta:

-------

-No tengas miedo, muchachito. A ver ¿Qué quieres saber?

-------

- Verá señor, quisiera saber porqué ese pájaro tan hermoso, de enorme cola, de colores brillantes y canto melodioso, se llama pájara ayayayay.

-------

- ¿Tanto temor por esa simple pregunta? No te preocupes, que te lo diré. A ver, siéntate a mis pies.

-------

Y así, puesto a los pies de la mecedora, el niño se dispuso a escuchar la sabia explicación de ese hombre que le hablaba de forma tan paternal.

-------

-Verás- le dijo: - El pájaro ayayayay nace en el corazón de las planicies andinas, y es muy peculiar. Tiene un pico de aproximadamente 10 centímetros de largo, curvo y afilado en su punta; su envergadura es de unos 40 centímetros, con las alas extendidas; levanta a duras penas poco más de un palmo del suelo, y la cola es larguísima, mide casi treinta centímetros. Sin embargo, lo que lo diferencia de los demás pájaros es el tamaño de sus cojones. Los tiene del tamaño de la cabeza de un niño de 2 años. Por eso, cuando aterriza, es tal el impacto de sus testículos contra el suelo, que no puede por menos que emitir el grito: AYAYAYAYAY.

------

El niño quedó impresionado por la respuesta. Ya no volvió a preguntar.

-------

Ahora seguiremos nuestro recorrido hasta América del Norte, hasta el estado de Utah, donde está la mayor reserva de indios Sioux. Allí conoceremos la

------

-------

LEYENDA DEL NOMBRE INDIO

-------

El adolescente, de tal vez 14 ó 15 años, se miraba los mocasines mientras preguntaba a su padre, jefe indio de la reserva, que añoraba tiempos mejores, algo que le intrigaba desde que tenía uso de razón:

-------

-Padre – Preguntaba de forma casi reverencial - ¿Porqué los indios no nos llamamos como el hombre blanco? Quiero decir, que porqué nuestros nombres no son John, Steve, Paul, Mary, Louis…no lo comprendo-

-------

-Verás hijo – respondió su padre, a la vez que posaba su mano en el hombro de su vástago, ya casi tan alto como él. –El indio, nuestra raza, siempre ha estado íntimamente ligado a la tierra, somos la naturaleza misma, la amamos y convivimos con ella, no nos aprovechamos de sus dones y luego la maltratamos, como hace el hombre blanco. Así, cualquier acción, cada acto de la madre tierra es para nosotros un símbolo de unión con ella.

-------

Por eso, los nacimientos van unidos a hechos que marcan el devenir diario, el dictamen de la naturaleza. Fíjate sino en lo que te digo: Cuando tu hermana nació, en ese momento una cervatilla se acercó al manantial del poblado a beber. Por eso tu hermana se llama CIERVA VELOZ.

-------

Cuando tu hermano mayor vino al mundo, un caballo relinchaba en la cerca. De ahí que su nombre sea CORCEL LIGERO.

-------

Al nacer tu primo, su padre estaba con su arco cazando, por eso se le puso el nombre de FLECHA AL VIENTO.

-------

¿Lo comprendes ya, CONDÓN DESPUNTADO?

-------

Nuestro periplo nos lleva a atravesar la barrera que separa América de Asia, y penetrar en la desolada y misteriosa Mongolia, cerca de la frontera con China. Aquí es famosa la

------

------

LEYENDA DEL REY Y SU HIJA CASADERA

--------

Érase una vez un rey mongol que tenía una preciosa hija, Xiana-Tang. Al llegar ésta a la edad en que debía desposarse, su padre se lo hizo saber:

-------

-Mira hija, yo estoy enfermo, eres mi única hija, y debes encontrar marido. No me importa con quien te cases, incluso que lo hagas con un plebeyo, por amor, pero debes ir pensando en casarte en breve.

-------

-Padre – respondió la princesa – Es usted muy bueno conmigo. No me importa en absoluto con quién casarme, sólo quiero hacerle feliz y poder traerle un nieto antes de que la enfermedad se lo lleve a los reinos de Xanadú. Imponga usted las condiciones, que yo las aceptaré, a los pretendientes que quieran obtener mi mano.

-------

El padre estaba emocionado ante el generosísimo corazón de su hija. Ahora tenía que pensar en qué objeto, que prueba, pediría a los futuros pretendientes.

-------

Pronto descartó el dinero ¿Para qué? Pensó. Si era inmensamente rico. ¿Valor? Tampoco, no quería dejar a su hija viuda pronto, fruto del matrimonio con un insensato.

-------

-Ya sé- exclamó en voz alta - Hija, voy a exigir a quien quiera casarse contigo algo extravagante. ¿Qué se te ocurre?

-------

La princesa estaba en esos momentos comiendo un delicioso postre, un placer supremo. Eran unas bolitas pequeñas, elaboradas con miel, huevo, leche, canela y algunas esencias indescifrables, pero que la hacían exquisita. Era un manjar que se elaboraba en el corazón de la vecina China, en varios monasterios budistas, y eran elaborados en exclusiva para el consumo propio. Sólo donaban unas pocas al mandatario mongol, el gran Lhet-Sao-Khiran, el protagonista de nuestra historia.

------

Nadie sabía a ciencia cierta donde se elaboraban esos dulces, sólo que los monjes, en la noche, los dejaban en las caravanas que recorrían toda Asia. De esta forma, estas pelotas de Xing-Xong, como eran denominadas, eran un manjar prácticamente imposible de conseguir.

------

-Papá – respondió la joven – Ya lo tengo claro. El que quiera casarse conmigo, deberá conseguir la mayor cantidad posible de estos dulces.

-------

El padre aprobó la idea. Conseguir estos manjares requeriría inteligencia, dotes diplomáticas y cierta dosis de audacia. Entusiasmado por la idea, promulgó por todo el reino el edicto que rezaba:

--------

“Aquél que desee contraer matrimonio con la dulce y delicada flor Xiana-Tang, princesa de esta parte del mundo e hija de nuestro adorado Rey, amado protector de nuestras vidas y haciendas, el divino Lhet-Sao-Khiran, deberá traer en el plazo de seis meses la mayor cantidad de PELOTAS DE XING-XONG”.

--------

Toda una serie de príncipes, aventureros, viajeros, incluso aprovechados, partieron en busca de esos dulces. La búsqueda sería difícil. Primero deberían encontrar los monasterios, después convencer a los monjes. Sólo unos pocos lo conseguirían.

--------

Sin embargo, algunos fueron agraciados. Cumplido el plazo, ante las puertas del magnifico palacio real, los pretendientes mostraron los frutos de su larga búsqueda.

-------

El primero de ellos se presentó con gran pompa: -Escucha, Oh, gran y divino Rey, os traigo lo que pedisteis-

-------

Y ante los ojos de la numerosísima concurrencia, acerca cuatro camellos cargados hasta los topes de cajas llenas de pelotas de Xing-Xong.

--------

-Tú te casarás con mi hija, porque veo que…-

-------

- Un momento- dijo una voz desde la multitud – Esperad, Majestad, a ver lo que traigo- Y ante los sorprendidos ojos del monarca, fueron siete los camellos cargados de cajas. Esta vez no se trataba de un príncipe, sino de un aventurero, aunque al Rey parecía no importarle, y menos a la dulce y hermosa Princesa.

-------

-Aquí tenemos al que se casará con…

-------

De eso nada- Respondió otra voz. Y desde un ángulo de la gran explanada, un Príncipe europeo mostró al Rey once camellos llenos del exquisito manjar.

-------

Cuando parecía que ya no iban a aparecer más pretendientes, y el Rey iba a otorgar la mano de su querida hija, una voz, henchida de agotamiento y sufrimiento, surgió del corazón de la muchedumbre.

------

-Yo me casaré con vuestra hija- dijo un joven a voz en grito – Aquí traigo el encargo, tal y como vuestra realeza exigió.

-------

Y el muchacho llegaba, con los brazos totalmente extendidos, con un peso tremendo que casi lo aplastaba. Las piernas apenas lo sostenían, el volumen de la carga era tan grande que la multitud miraba impresionada. Dejó la mercancía en el suelo, y con su propio cuchillo rajó las telas que lo contenían, y entonces, el Rey, lleno de ira, le gritó:

-------

Pedazo de imbécil, inútil, incapaz, gilipollas, pedí traer la mayor cantidad de PELOTAS DE XING-XONG, y tú me has traído las PELOTAS DE KING KONG.

------

El joven sufrió el más humillante de los destierros.

--------

Así, nos desplazamos ahora a las enormes extensiones de hielos cuasi-perpetuos de las tierras del Norte, en el Canadá. Allí, en el inhóspito Territorio de Baffin, cerca del Mar de Hudson, conoceremos la

------

------

LEYENDA DEL NIÑO INOUK

-------

El pequeño niño inouk (esquimal para los occidentales) Kaytec estaba bordeando el enorme lago helado. Al otro lado, una enorme foca acababa de salir a la superficie del mismo a través de un pequeño resquicio. Llevaba un enorme pez en la boca. Aprovechándose de los momentos en que el mamífero marino estaba concentrado comiendo su presa, se acercó el pequeño con su padre, Helak-Dhi, armados ambos con arpones de caza. Conforme se acercaban, el niño preguntó a su padre:

------

-Padre ¿mamá y tú sois inuiks, verdad?

------

- Claro, hijo, que tontería- responde el padre en voz baja, para no espantar a la presa.

------

- Los abuelos también, ¿verdad?

-----

- Pues sí, no hagas más preguntas tontas, por favor, Kaytec .

------

-¿Y siempre viviremos en estas extensiones heladas, o nos mudaremos a lugares más cálidos?

------

-Por supuesto, somos inuiks, no lo olvides nunca, pesado- El padre ya empezaba a perder la paciencia.

-------

-¿y alguna vez dejaré de ser un inuik, padre? Es que yo…

-----

- Basta, basta, basta- grita el padre. Ante el grito, la foca huye por el mismo agujero de donde había salido. – por tu culpa, hemos perdido la presa, un día de caza perdido. A ver ¿A qué viene tanto darme la lata con la misma historia?

------

- Es que yo, la verdad es que, tengo que decirte que…¡¡TENGO UN FRÍO DE COJONES, PAPÁ!!

-------

Y ahora, por el momento, dejemos un poco las leyendas de lado, ya habrá una segunda parte de las mismas, y pasemos a escuchar unas Sentencias del

-------

-------

MAESTRO LAMA-TIBETANO SHUNG-FHEY-TOCHONG.

Este iluminado, a través de las preguntas de sus discípulos y las posteriores respuestas, va creando un corpus espiritual, que se convierte en una auténtica guía de la vida para aquéllos que desean ser guerreros de la luz, almas alcanzadas por el nirvana contemplativo.

------

Este es un breve ejemplo del manantial de sabiduría que brota de los labios, la mente y el corazón de este santo en vida:

-----

(Discípulo): Maestro ¿Qué puedo hacer para no cometer tantas gilipolleces a lo largo del día?

-----

(Maestro Shung): Levantarte una hora más tarde, pequeño grillo.

------

(Discipulo): Maestro. Si muero y me reencarno en erizo ¿Cómo podré hacer el amor?

-----

(Maestro Shung): Con un cuidado del carajo.

------

(Discípulo): Maestro ¿Es verdad que puede adivinar la edad de las personas sólo con escucharlas?

----

(Maestro Shung). En efecto, tú tienes 36 años.

----

(Discípulo). Me llena de asombro, ¿Cómo lo ha podido adivinar?

-----

(Maestro Shung). Muy sencillo. Tengo un sobrino de 18 años, y es medio tonto…

-----

Y por último, el maestro Shung se despide de vosotros con un cuento que esconde una gran enseñanza moral. Haced uso de ellas.

------

-En el corazón del bosque, comienza una gran tormenta. Todos los animales huyen buscando refugio. Un lindo conejito blanco encuentra un árbol ahuecado. Cuando va e entrar en su interior, sale del mismo un cuervo que también ha buscado refugio ahí.

-----

-Déjame entrar- dice el conejo, -estoy empapado hasta los huesos.

----

-Ni hablar- responde el cuervo- el agujero es mío, y sólo mío.

-----

La tormenta arrecia. El frío penetra en el pobre conejito. Pide y suplica amparo en el interior del árbol, pero es inútil. Además, el cuervo se muestra inflexible y enojado:

-----

-Qué te he dicho que no, que no y que no, anda y púdrete por ahí-

-----

-Déjame entrar, por Dios, estoy calado, tengo frío, es horrible. Además, ahora comienza a tronar, tengo miedo-

-----

El cuervo lo mira con desprecio y finalmente se mete en el interior del árbol, y ya no vuelve a salir a escuchar las súplicas del triste conejito.

----

La enseñanza que se obtiene de esta triste fábula es la siguiente:

-------

CUANDO MÁS MOJADO ESTÁ EL CONEJO, MÁS DURO SE PONE EL PÁJARO.

------

Espero que hayáis aprendido esta máxima. Es un bien en sí misma.

Un abrazo.