Pues si, todo esto me pregunto, que no es poco. Volviendo a acercarme por estos lares, que por cierto siguen repletos de una fantástica humanidad.

  ¿Hasta dónde tenemos aguante? Parece que la capacidad es infinita, sobre todo si las ganas de tirar p'alante supera a los malos momentos.

  Cuando, a medias entre esa sensación de "extraño pudor" y tener la mente y el  cuerpo en otros lugares, te impide cualquier atisbo de salir de uno mismo y evadirse a otros lugares, todo se vuelve más oscuro.

   Pero empiezo a respirar. Por cuatro motivos: Porque poco a poco la noche se va haciendo día; porque me da la  gana, conmigo no van a poder los malos rollos; porque cuando he vuelto a mirar en este rinconcillo he encontrado algo que echaba en falta; y como último y muy importante motivo, y expresándome con una terminología científica, preñada de erudición y saber infinito, utilizando una nomenclatura que tal vez os cueste comprender: PORQUE ME SALE DE LOS COJONES. Así de simple. Ya está bien.

   Vengo con la barba recortada, con 10 kilos menos (el sufrir adelganza, pero no lo recomiendo, aunque de lo malo siempre se saca algo bueno) SE ME NOTAN LAS TABLETAS DE CHOCOLATE y limpio y aseado. Para acercarme de nuevo he hecho el sacrifico de adelantar mi ducha  trimestral a la mañana de hoy y lavarme en profundidad los sobacos. Hasta eso he sido capaz de hacer.

  Y pasando de todo, con mis muchachos en la playa y con unos días libres en el horizonte, mi mujercita amada (que es y ha sido la fuente de mis desvelos: por cierto YA VUELVE A SONREIR y todo está OK, cuando estaba todo muy muy muy negro, Givvy sabe de lo que hablo) y un servidor nos iremos dentro de unos días a patear las calles de cualquier ciudad que esté lo suficientemente lejos donde no puedan reconocerme.

  Así que, dejando de lado esta crisis que afortunadamente no me ha pillado (al revés, no puedo quejarme), iré volviendo a hacer todo lo que tenía olvidado. Además de estar con vosotros de forma paulatina, cada vez un poquito más, volveré a los baños en mi playa favorita, esa de color esmeralda, a pasear de terraza en terraza, a contemplar entusiasmado como me crece el pelo en torno a mi ombligo, a contemplar sorprendido como las mujeres son cada día más bonitas y, espero que casi ya, a ser capaz de volver a escribir algo original, diferente y con mi estilo.

  Porque el seso lo sigo teniendo escasito. la imaginación que estaba seca comienza poco a poco a producir, a dar sus frutos, las ideas van volviendo a brotar entre las 3 neuronas y media que a duras penas me funcionan, y espero volver a daros la paliza, a daros la vara, a castigaros con la tortura infumable de las gilipolleces que tan atropelladamente se vienen a mi mente.

  Como siempre, la ligereza, la concisión, la elección de términos precisos y preciosos, el contar la verdad desnuda limando las asperezas son mi impronta personal. Espero lo comprendáis. Abrazos y besos. Repartirlos como consideréis (aunque si las chicas reciben los besos, casi que mejor).

  ¿Digo algo más? Bueno pues que....

FUERA FUERA, QUE SE CALLE ESTE TÍO, VAYA PLASTA, QUE LE DE LA PLASTA A SU BISABUELA EL MUY JODÍO, LA MADRE QUE...

  Vale vale, corto el rollo.

CARLOS