Bueno amigos, hemos llegado a la estación de Atocha, un inmenso, precioso, espectacular y original edificio en cristal y acero, en el estilo de antaño, donde se daba la bienvenida al viajero con la impresión en sus retinas de que ha dejado el pueblo y ha llegado a la gran ciudad, como ciertamente es.

   Tras bajar y subir varios tramos de escaleras mecánicas, llegamos a una auténtica maravilla en el corazón de la estación: El jardín botánico. Una maravilla de plantas tropicales, como juncos, plataneras, ficus, de gran tamaño insertadas en un precioso estanque que está repleto de...

INCISO MUY IMPORTANTE

LO QUE AHORA VOY A DESCRIBIR, POR SU TEMÁTICA Y CONTENIDO, PUDIERA HERIR LA SENSIBILIDAD DEL LECTOR. ESTÁ CLASIFICADO CON UNA "X" GRANDE COMO UN PIANO.

POR FAVOR, LAS AMABLES LECTORAS ALTAMENTE SENSIBLES O FÁCILMENTE IMPRESIONABLES, LAS EMBARAZADAS, LOS NIÑOS, LOS EPILÉPTICOS, LOS HIPERTENSOS, LOS QUE PADECEN CONJUNTIVITIS CRÓNICA, LOS MIEMBROS DEL CLERO DE CUALQUIER RELIGIÓN Y LOS MILITARES SIN GRADUACIÓN, QUE SE ABSTENGAN DE SEGUIR LEYENDO.

   ...si, repleto de tortugas. Unos seres adorables, tranquilitos, silenciosos, que requieren pocos cuidados (excepto cambiarles el agua periódicamente). Las hay por centenares. Son un espectáculo. Todo el mundo las fotografía bien nadando, o sobre las rocas, o entre las plantas y hojas que flotan...

   De repente, mi Moza exclama: ¡ Fíjate, si están unas sobre otras, deben estar jugando! y yo que observo detenidamente esa secuencia, que se repite en multitud de parejas de tortugas, y emito un sobrecogedor veredicto: ¿Qué jugando ni que narices? ¡Están follando!

   Mi Nena se queda a cuadros, atónita y en efecto se da cuenta de la descarnada realidad. No sé cuando coño será la época de celo de estos reptiles quelónidos, pero el 21 de julio es muy posible que sería su apogeo, porque estaban desatadas.

   Estaban una tortuga y un tortugo separados más de un palmo, momento en que mi Muñeca me pregunta la hora. En los brevísimos segundos que se emplean en girar mi mano, mirar la hora y decir "son las 2 y 10", el animalejo salido ya se había encaramado al lomo de su parienta y se estaba meneando con más alegría que el bigote de un conejo. ¡ Para que luego digan que las tortugas son lentas ! No serían éstas, que cabronas las tías.

   Una niña pequeña le preguntaba a su madre: Mamá, mamá ¿Qué hacen esas tortugitas? Y la madre suspirando le respondía "Díselo a tu padre, a ver si se entera, porque me tiene..."

   Otro niño pregunta a otra mamá: "Mamá, y si las tortugas joden de esa forma, entonces ¿Cómo encargaron a Bambi? "No digas más tonterías", respondió la madre enojada, y se llevó a la enana a tirones.

   Pensando que podría ser alguna casualidad, damos la vuelta al enorme estanque y si, ahí estaban otra vez, un montón de tortugas folladoras jodiendo como descosidas.

   ¿Y dónde tienen el...? Preguntó mi Chica. Y yo, armado de dignidad, le respondí: "Hay cosas que no se preguntan a un hombre".

   Pensar que en cas tenemos una tortuga (macho) que se llama Casildo, desde hace muchos años, un galápago de dos kilos, en un inmenso recipiente con su agua, su montañita, sus palmeritas...con razón come tanto el pobre, porque como de lo otro no pilla cacho..

  De todas formas, ya le he comunicado a mi Encanto que de la limpieza del animalito me encargaré yo a partir de ahora, que ya decía yo que Calildo meneaba mucho el rabo (el de atrás, eh) cuando la cogía.

   Ya sé porqué en la fábula de la libre y la tortuga ganó la tortuga: Porque la tortuga (tortugo era en realidad), le echó un polvo a la liebre (femenina) que la dejó suave. Así que esta máquina sexual ganó la carrera. Así cualquiera.

FIN DEL INCISO MUY IMPORTANTE

 Todavía sobrecogidos, sin atrevernos a mirarnos a los ojos, buscamos la salida. Según mi mapa debíamos tomar la salida "C/Capitán General Sinforoso Vanadio del Duodeno Distendido". Fuímos preguntando a 3 vigilantes de seguridad, una limpiadora, un vendedor del cupón, una quiosquera, 2 indigentes, 1 senegalés, una china que vendía flores, 4 estudiantes, un revisor de andén y la tuna de veterinaria y en todos los casos la respuesta fue la misma: No tenían ni puta idea.

   Así que de una forma sencillita nos encaminamos a la salida buscada. Bajamos 3 tramos de escaleras mecánicas, pasamos por un pasillo que ponía "salidas" (y no eran putas), y torcimos la segunda a la derecha. Después subimos dos tramos de escaleras convencionales, giramos a la izquierda, bajamos una escalera mecánica, subimos una rampa larguísima y al llegar ¡la salida era otra! Entonces tomamos la primera a la derecha, volvimos a subir 4 tramos de escaleras mecánicas, giramos 2 veces a la izquierda, bajamos por una escalerita estrecha y ¡Estábamos ante ese lugar de comida rápida donde te recibe al entrar la efigie de un espantoso payaso! Aprovechamos y comimos.

   Al acabar, salimos derechos, bajamos una escalera mecánica, 3 giros a la derecha, atravesar un pasillo, tomar la primera a la izquierda, subir dos rampas de escalera  Y llegar a los aseos. También aprovechamos, que tras la pesadilla del tren se echaba en falta un WC donde el trasero de uno cupiese más o menos enterito.

   De nuevo salimos. Para abreviar, entre subidas y bajadas, otros 29 tramos de escalera y finalmente un cartel diminuto sobre una puerta enorme ¿Serán cabrones? que rezaba: "C/Capitán General Sinforoso Vanadio del Duodeno Distendido". Aún sin creerlo, salimos al exterior, todavía pensando en lo que debería hacer al llegar al hotel.

   Antes de llegar  tenía clarito el orden en que haría las cosas: Deshacer la maleta, ponerlo todo en su sitio, darme una ducha...pero la imagen de las tortugas folladoras cambió todos mis esquemas ¿Es qué una puñetera tortuga me va a hacer quedar mal? Así que pensando en ello me di de bruces con...

CONTINUARÁ