Queridos jóvenes y jóvenas: Dejamos el relato y a las tortugas degeneradas cuando conseguimos salir de la estación, llegar al exterior y darnos de bruces con...
... Un calor sofocante, asfixiante. Nos falta el aire para respirar. En su lugar un vaho ardiente que lo impregna todo. Los ojos nos arden, la piel se pone a traspirar igual que una piara de cerdos en el balneario de aguas sulfurosas de Santa Magma de la Piedra Pómez.
Además nos topamos con una valla, una cerca metálica que ocupa toda la calle que tenemos ante nosotros. Miramos a nuestro alrededor y un montón de individuos de países del Este, rusos, ucranianos...están transportando piedras y arena.
¿Dónde estamos? Tras darme 7 cabezazos contra el suelo, mis neuronas vuelven a reactivarse. ¡ LA ESTACIÓN ES EN REALIDAD UN AGUJERO ESPACIO-TEMPORAL ¡
¡ Estamos en el GULAG soviético, en Kazastán, cerca del ardiente Mar Caspio. Contemplo a los prisioneros acarreando los materiales de construcción en una obra cuyo final no alcanza a contemplar la vista.
Rápidamente pienso en hacer negocio. Saco de la maleta unos pantalones vaqueros y unas camisetas. Al ser de marca le sacaré un dineral a estos jodíos bolcheviques. Y además cambiaré unos eurillos por rublos, en el cambio sacaré una fortuna. Y compraré caviar, vodka, iconos, matriokskys...ya se me hace la boca agua.
Me acerco al primero de los esclavos políticos, un rubio de 2 metros y le digo: ¿Tú hablar mi idioma? Yo cambiar este pantalón Pepe Jeans por muchos billetes. ¿Tú aceptar?.
El fulano me mira un rato, toca mi frente como comprobando si he pillado la gripe A y me dice: ¿Estás colgado o te falta un tornillo, qué cojones estás diciendo?
Evidentemente, ruso podría ser, pero conocía nuestro idioma, con sus peculiares giros lingüísticos. Sorprendido, le dije ¿Cómo hablas tan bien el español en mitad de la ardiente estepa rusa?
El tío parecía alucinar en colores, y me respondió: "Si esto es Madrid, ¿Es qué no te has enterado?
Sorprendido por la respuesta, le pregunté que como podía salir de la zona de obras.
"Eso me gustaría saber a mi también, que llevo tres días viviendo en un barracón entre dos zanjas kilométricas, porque me sale más rentable que ir y venir de mi casa"
Así que fuimos siguiendo la valla metálica, palpándola con las manos porque el aire lleno de polvo nos impedía ver poco más allá. Al fin encontramos un hueco, y por él nos introducimos. De entre las tinieblas surge la figura de un policía municipal que nos dice: "circulen entre los conos". Y entre ellos nos encaminamos. Nosotros y otras 11.700 personas que, como un ejército de zombies cruzamos una enorme avenida. Nos espera al otro lado otro campo de concentración (perdón, zona de obras), donde se están dedicando a cambiar el suelo, uno precioso por otro espantoso ¿?. Tras cuatro tropezones y dos pisadas en el suelo lleno de cemento (parece el paseo de la fama de Sunset Boulevard, pero en currante), llegamos a la puerta del hotel. Mi sentido de la orientación no me ha engañado (pero el desgraciado que me ha cobrado 5 € por un bocadillo ridículo en la estación si).
EL HOTEL
La verdad es que el Internet y su primo el Google son la leche. Buscamos hoteles de 3 estrellitas y comparamos precios y lugares. Y por probar, vamos a los de 4 stars y de forma increíble encontramos uno más económico que muchos de 3, y súper bien ubicado. Hago la reserva con cierto escepticismo pero la hago, aún con la duda si no sería algo raro, como un albergue ilegal de leprosos clandestinos, o que era la sede del congreso nacional de tunas con actuaciones mañana y noche. En fin, que sea lo que Dios quiera.
Al llegar frente a la puerta digo a mi Nena: "Mira que nivel de este hotel, que está saliendo un general". ¡ Mira que eres borrico! Exclama la Niña, si es el conserje.
¡Ya lo sabía, estaba bromeando! Contesté mientras me pellizcaba la nalga izquierda por tonto.
Entramos al hotelito. Muy elegante. El recepcionista toma los datos y me entrega una tarjeta. En agradecimiento le entrego mi tarjeta de visita.
- - Gracias - me responde, pero esto es la llave de la habitación.
Junto con la llave electrónica nos acerca unos folletos relativos a visitas guidas partiendo de la puerta del hotel, para Toledo y el Escorial.
Ya lo sabía, estaba bromeando! Es que los de pueblo somos así, mientras me pellizco la zona gónica por burro.
Así que tomamos el ascensor (de eso si tenemos) y llegamos ante nuestra habitación.
INCISO DE CASUALIDAD MUY CASUAL
Hace pocos días, queríamos poner al fondo del pasillo alguna reproducción de algún cuadro, así que vamos a la marquetería de confianza. Allí nos sacan libros y libros con cientos y cientos de láminas. No me decido a elegir. ¿Arte clásico? No. Poner reproducciones de Goya o Velázquez parecería la casa de mis suegros. ¿Algo abstracto? No. Acaba siendo mareante. ¿Arte japonés? Por Dios, parecería la casa de unos recién casados. ¿Un cartel de cine? No. Demasiado pedante.
Al final elegimos la reproducción de un campo de flores de Van Gogh, en tonos amarillos y ocres. Escogemos un bonito marco a juego con la cómoda color caoba que hay justo debajo. Tras destrozar la pared con el taladro, queda bien bonito y relativamente derecho.
Abrimos la puerta de la habitación del hotel y ¡ Está el mismo cuadro, y con un marco parecidísimo! ¡Qué fuerte! Huimos de casa y nos topamos con el mismo recibidor. Rápidamente entro en el baño. Por suerte el retrete no es igual, menos mal, ha cambiado el color de la escobilla.
FIN DEL COINCIDENTE INCISO CON UN PUNTO DEJA VÚ
¡El hotel es cojonudo! Camas enormes con buenos colchones, un baño tremendo, suelo de tarima, climatización suaviiiiita, y unas vistas increíbles. Sobre el escritorio de la habitación, folletos para visitar Toledo y el Escorial, pero no nos interesa.
Tras emular a las tortugas, desempacar, pegarnos una ducha de aupa y todo lo demás, bajamos con ánimo de buscar donde comer. El recepcionista (otro distinto) nos acerca amablemente unos folletos para visitar el Escorial y Toledo. - Gracias - Le respondo, pero nos quedamos en la capital. Nos dirigimos al comedor donde había, al entrar, unos folletos para visitar Toledo y el Escorial ¿Dónde los habré visto antes? Y miramos los precios. Al instante me meo encima, a mi Nena le entra una subida de leche y le baja la regla, de forma que trasmudados por el pavor nos encaminamos a la puerta de salida, en busca de un lugar donde yantar a un precio asequible al ser humano normal.
Por cierto, al salir había unos folletos donde rezaba "Visitas desde el hotel guiadas, para Toledo y el Escorial". Comienzo a sufrir delirio persecutorio.
En el hall del hotel, esperando autobuses, se encontraban un ejército de mexicanos, muy simpáticos todos; una docena de uruguayos, también muy agradables; unos pocos argentinos, hablando por los codos (que raro); unos estadounidenses de habla hispana; un par de parejas de italianos y unos japoneses (aproximadamente 7.135). Le pregunté a un mozo del hotel y me dijo que éramos los únicos españoles que había albergados, en las 400 habitaciones. No nos dieron premio por ello. Malos.
Por cierto, los autobuses que esperaban eran para visitas guiadas al Escorial y a Toledo. Jamás lo hubiese adivinado.
Antes de marcharnos, el conserje del hotel nos indica que nos vayamos lejos, que en pocos minutos llegarán los autobuses que van al Escorial y a Toledo. Creo que estoy empezando a odiar esos dos lugares.
Al poco de salir nos encontramos con una calle llamada "Cuesta de...", un eufemismo empleado en Madrid de forma común, para designar una especie de senderos de alta montaña, con edificios a los lados, de kilómetros de longitud, que no pueden subir ni los trenes de montaña suizos.
Alguien, quien fuese, debía haberle dicho a quien inventó Madrid que las ciudades QUEDAN IDEALES SI SE CONSTRUYEN EN LISO, EN LLANO. Le hice llegar hace días una carta al Ilmo. Sr. Alcalde comentándole el caso, y se ha entusiasmado. Le ha gustado tanto la idea que ha dicho que cuando acabe el verano va a quitar todos edificios de la capital, se los llevará al campo y, en el espacio vacío que quede, lo llenará de tierra para dejarlo todo alisado, a ras. Entonces volverá a traer los edificios donde estaban, y toda la ciudad quedará ausente de cuestas y pendientes. Dice que en poco más de dos meses estará concluida esa obra porque, según me han comentado, es un alcalde que tarda en hacer una obra lo que se tarda en chasquear los dedos ¿Será verdad?
CONTINUARÁ

Pero Carlos por dios, ¿cómo se te ocurre comentar según que cosas con nuestro alcalde? que tú has venido de visita, pero yo me quedo aquí y algunas obras es verdad que luego quedan muy bien, pero oño, que hay que sufrirlas¡¡¡¡
La próxima vez que vengáis me avisas y os llevo a unos sitios preciosos y muy interesantes que seguro que no has visitado por falta de información, El Escorial y Toledo ;o)
BesoTess castizos.
Hola Carlitos, me alegro que el verano te sea leve turisteando, nada mejor que eso... y yo sí tengo muchas ganas de visitar El Escorial y Toledo.. bueno específicamente ciudad Real. jijiji
Besos
HE DESCUBIERTO DOS COSAS;
VALES MUCHO COMO NARRADOR.
VALES UNA ....(NADA), COMO VENDEDOR...
AH! UNA TERCERA COSA QUE HE DESCUBIERTO... MIRA QUE ERES INGENUO!! EL ESCORIAL Y TOLEDO SON BARES DE COPAS, NO SON CIUDADES O LUGARES, TE HS PERDIDO UNA GRAN DIVERSION!!!
SALUDOS
FELICES VACACIONES CARLOS
BESOS
jajajaja
ya me extrañaba a mí que no hubieras visto las obras que yo ví...si me dices que no había, soy yo la que llamo al alcalde y le digo si es que tu eres más guapo que yo...
sabes lo que pagué de taxis por las obras de Madrid? joer, una pasta!! jaja
Uyyyyyy, me huele según leo por ahí, que te has perdido algo!!! jaja
besitos guapo, requeteguapo.
Tess encanto:
Pues claro que hemos visitado montones de sitios, ya os contaré, faltaría más, que Madrid es una preciosidad.
Y lo de las obras...pues bueno, a cada uno le da por una manía. La verdad es que lo ya hecho está precioso, pero lo que han tenido que sufrir los vecinos, sólo ellos lo saben.
Se agradece la castiza invitación. Ya me dirás cuales son esos rincones preciosos apartados de las guías al uso.
Un besote.
Carlos.
Linda Maga.
Gracias por tu visita, orgullo mexicano. En Madrid eran legión la cantidad de compatriotas tuyos que pateaban sus calles.
Si el Escorial es impresionante, y Toledo precioso, pero que te salga hasta en la sopa de letras...
Un besote.
Carlos.
Saludos Fernández-Barrios:
No sé que decirte. Yo hubiese empleado otras palabras. En fin...
Carlos.
Lilian preciosa:
Gracias por los buenos deseos. Lo mismo digo. Y que el viajecito se te haga corto, porque vaya una paliza...En todo caso, que sea para bien, por supuesto.
Un besote.
Carlos.
Linda Kily:
Pues sí, obras unas cuantas. Por lo menos en una calle (en una calle no había obras, era la única).
Por cierto ¿Fuiste a ver El Escorial y Toledo?
Al alcalde no le digas nada, yo soy un pobre pegote espachurrao comparado contigo, será posible...
¿Me he perdido algo? ¿Te importaría informarme? Es que no me entero, y como puedes ver un poco más arriba, algo debe haber, pero no sé qué es. Cuéntamelo porfa.
Saludotes nocturnos antes de irme al sobre.
Un besote grande.
Carlos.
Carlos ¿ a que te dedicas ?..lo tuyo es la narrativa ja ja ja
si cuentas las cosas que es de lo màs divertido , y demàs reales ,pero con esa gracia , chiquillo lo dicho es un placer leerte ,y terminar el dia con estas risas..
besiños
Ja, ja, ja...
(Ay, que forma tan tonta de llorar... de risa, ay...)
Hola Carlos:))
Pero...¡¡¡cómo se nota que eres niño de ciudad a nivel del mar (ó eso parece)!!!!
Si te hubieses criado en Alcorcón, como servidora, no entenderías eso de que en Madrid hay cuestas...¡¡¡pero si es llanito/llanito!!! Bueno, si se vé una pendiente hay que evitarla, pero no porque luego haya que subirla, sino porque termina en el río. Sí, ése que dejamos porque no sabíamos qué hacer con los puentes si lo cegábamos... hace de eso dos siglos. Ése al que en Madrid tenemos cariño y tal, pero que agua, lo que se dice agua (bueno, sí: está verde, no se mueve y ya no hay ni patos. Lo llenó Ruizga para la visita del COI... y se olvidaron de quitar el tapón para vaciarlo...)
Al alcalde no se le sugieren obras. Ya te lo ha dicho Tess. Aunque hay algo peor: sugerírselas a Espe (ranza Aguirre): ésa por incordiar las aprueba y las aplica en toda la CAM con obligatoriedad. Y más si sabe que se las han propuesto primero a ella que al Ruizga...
Y ya te dije que a Madrid se viene no a ver museos, ni a disfrutar del "mejor metro del mundo" (cómo se vé que el de los eslóganes no viaja en metro). Se viene a ver obras. En eso, somos una potencia mundial. Nadie ha conocido (ni los más viejos del foro) Madrid sin obras. Es más: se hacen haga ó no falta. En Sol NO HACÍA FALTA una estación de Cercanìas. Y como en eso estábamos todos de acuerdo...pues de acuerdo se pusieron gobierno central, autonómico y alcaldía para hacerla. Una gozada. Desde que la empezaron hasta que la han inaugurado hemos cambiado de partido estatal, de alcalde (se fue a dirigir el IFEMA: no sé si allí cantará villancicos ó no, no está documentado), y de presi de la CAM (más bien, Gallardón decidió irse de presi... porque las obras de Sol la tenía justo, justo, delante de la puerta de la sede del gobierno regional). Iba a ser una obrita de ná, un año, a lo sumo, dos... Creo que han sido como 8. Eso sí: es que encontramos restos arqueológicos y tal, y cuando eso pasa en Madrid..., hay que imaginarse qué puede pasar...
(Normalmente, se publica la noticia, se echa arena y se sigue con la obra. En este caso, como era innecesaria, pues se trasladó lo encontrado. Está en una mega urna en la nueva estación).
Ah: a Madrid no se viene a comer en hoteles, no: se comen bocatas de calamares. Como está mandao. Porque aquí los calamares nos los comemos rebozados y en bocadillo. Lo de que el plato típico es el cocido ó los famosos huevos de Lucio es una falacia: bocata calamares.
Me temo que lo de Toledo y El Escorial era parte de la trama ésa de espionaje madrileño de que tanto se habla..., pero por alguna extraña razón, vosotros termináseis en ese hotel y, no, no estábais en el ajo... Eso también explicaría lo del cuadro repetido...¿habeis mirado si hay cámaras, qué sé yo, en el espejo de vuestro baño? ¿Es de fiar la tienda donde os vendieron el cuadro...????
No olvidemos que se menciona mucho que uno que estuvo en la boda aquella del Escorial (ummmm) es parte de la trama ésa de espías...¿ó es en la de corrupción urbanísica????
;)
Espero que esto no lo lea el mega-alcalde motorista. Es más: como vea que empiezan a allanar Madrid, te busco, vaya que si te busco...
;)
(Que me he reido un montón)
Un besazo, genio:))
Kiamara, encanto galaico que se remoja en mis aguas:
Me gusta que hayas pasado un buen rato con mis tonterías. Ya sabes, hay dos formas de contar las cosas: como en un telediario, todo dramas y caras largas, o contar lo mismo dándole la vuelta a las cosas, aunque al final se llegue al mismo sitio.
Un besote.
Carlos.
Linda Brux:
Gracias por tu visita y por tu enésima lección magistral. jaja
El río la verdad es que agua tiene, pero moverse, poquito, Y se da la circunstancia que a veces circula en un sentido y a veces en otro. Se ve que el agua es la misma a la que van mareando.
Patos si hay, un montón, por lo menos los días que estuvimos, entrando y saliendo de su casita de madera, nadando y subiéndose a los puestos de pescadores ¿¿??
Y metro...acabé saturado de él (ya lo comentaré). Museos los vi todos, impactantes, sobre todo a un amante del arte clásico como yo.
Y bocatas de calamares..pues ídem de ídem.
Como sigas dando datos, me vas a dejar sin nada que contar en mi próximo post, cacho gamberra.
Lo de la trama de espionaje, los cuadros y tal...joer, parece el argumento de una película de la guerra fría, de esas donde al aviador american de turno estrellado en territorio soviético le hacen un lavado de cerebro (joer, que malito estoy esta mañana...).
Gracias por tu visita, por tus maravillosos datos y por ser tú. Por cierto, como ya te he comentado, ve a tu ritmo pero no abandones este mundo virtual, porque eres de lo poquito que está a la altura, aunque creo que de eso ya te has dado cuenta.
Un besote grande.
Carlos.
Tú di que si,llega a quien tengas que llegar sin corte,que mira al Alcalde lo que le ha gustado tu propuesta y es que lo que vale,vale,como tu Carlos.
Besos lindisimo amigo.
Preciosa Fenny:
Me alegra que te hayas sido pero sin haberte ido. Me encanta que me comentes y saber de ti. Eres un sol.
Eres como ese chiste (sin querer ser irrespetuoso, ,que soy creyente), sobre los Apóstoles, que están reunidos tras la muerte de Cristo. Entonces éste se les aparece de la nada, en medio de ellos.
Y uno de los Apóstoles dice: - Y tú ¿Quién eres?
Y Jesús responde: - Yo soy el que estuvo, pero ya no está, que desde el principio estaba pero no estaba a la vez. Soy el que siempre estaré, aunque parezca que no esté-
A lo que San Pedro le responde: "Señor, te quiero mucho por lo bien que te explicas".
Pues tú algo así jajaja.
Un besote.
Carlos.
Jajaj, si señor, hacía mucho que no leía surrealismo puro en un blog coctelero, lo celebro con Vodka y matrioskys de esos! jaja
Carlos: más vale tarde que nunca no? llegué!!!!!
no podía dejar de comentar en este post, seguro que el alcalde al leer tu carta, se ha entusiasmado tanto que decida nombrarte su asesor jajaja
No voy a agegar nada a lo que ya he dicho de tu manera de narrar, sabés que me encanta y que por eso siempre vuelvo, además de que eres un buen amigo.
Aplausos!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Un beso
Gonzalo, figura:
Gracias por tus palabras, y por venir de quien vienen, es un honor.
Pues si, me gusta el surrealismo y la ironía. Además, esta Coctelera lo necesita, porque hay una espantosa falta de sentido del humor, y de originalidad no te digo. Somos pocos los que creamos historias, que exprimimos nuestra imaginación...y que nos dure.
Por cierto, las matrioskys de los cojones son las muñecas rusas, esas que van una dentro de otra de forma sucesiva.
Si quieres puedes comerte una rusa (buena elección), pero una muñeca rusa, a no ser que sea de chocolate...
Un abrazo.
Carlos.
Preciosa Marcela:
El alcalde, en efecto, me ha nombrado su asesor, ya sólo tiene 950 asesores, como buen político que se precie. A partir de ahora, a vivir como Andersen (del cuento). Jaja.
Gracias por tus bonitas palabras, y sobre todo por considerarme un amigo. Es un honor que tan linda argentinita me tenga tan bien considerado.
Un besote.
Carlos.
Hola guapo,
ayer lei tu última entrega pero como los comentarios de la gente, en general, no tienen desperdicio y me sirven para localizar blogs que desconocía, estuve de paseo por la coctelera. Éntré de visita a casa de Bruxana y me despisté. De manera que se me hizo muy tarde, de hecho casi pierdo el tranvía de las 15.14...de no haber galopado escaleras mecánicas abajo, jugándome el pescuezo -sandalias de tacones "ligeramente altos"- , se ma habría escapado!. Hubiese sido una pena, porque me ocurrió algo bastante curioso y fuera de lo normal (me parece que me ha venido la inspiración... voy a escribir un post rapidito porque este no es el lubar para contarlo)
pues eso, que no pude dejarte constancia de que sigo ávidamente tu relato. Que es lo primero que busco tras descargar los correos en la oficina, dónde me salvas de un intenso aburrimiento, ya que mi compañera de fatigas laborales está de vacaciones y el trabajo ha disminuido considerablemente -sumamos estacionalidad y crisis. De este último me quedo con lo del GULAG Soviético y tu maravillosa y avispada reacción, propia de una mente profundamente empresarial.
Pero me he gustado todo! Como siempre.
Besos!
Linda Estrelli:
Gracias, muchas gracias por tus palabras. Me encanta que por lo menos sirvan para alegrarte un poquillo la mañana y te libre del aburrimiento.
Lo del GULAG es totalmente cierto, Madrid en obra con sus vallas me recordaba una peli que vi, de esas de la guerra fría, de los prisioneros soviéticos acarreando bloques de cemento para construir un embalse. (como tengo las neuronas...)
El calzado con tacón "ligeramente alto" es lo mejor para los pies, mucho mejor que la planta totalmente baja, aunque la gente no se lo crea. Se nota que eres una chica preparada.
Espero que la crisis te pase de largo en la medida de lo posible, porque está la cosa color hormiga.
Un besote y gracias de nuevo por acercarte a este rincón .
Carlos.
Vaya viaje,aburriros no os aburrís,así que la próxima vez que vaya a Madrid yo quiero que vengais vosotros conmigo...¡si!..
Mira Carlicos,queria contarte otro episodio que me ha pasado,ayer y es que tenia un espejo muy grande en el baño,pensé sustituirlo y antes de tirarlo me acordé que a Mari Mar una chica peluquera que acaba de empezar le vendria bien ya que tiene poco mobiliario todavia y necesitaba un espejo de esos gigantescos,así que me fui a decirselo,vino el novio y un amigo a casa,se lo llevaron y al minuto me llama la muchacha,que vaya de nuevo a su casa,a donde me encamino y se halla contentisima de lo bien que le viene mi regalo,que se va a ahorrar mas de ciento ochenta Euros,tótal que me quiere invitar a un pelado...y yo digo que no pues mi pelo corto y su forma y estilo solo lo entiende la que me corta habitualmente...pero ella se empeña...y que si,que no,que si...cedo.
A ella,amiga de mi le encanta que le cuente (me hace repetirlo)un viaje de un ex-novio suyo y mi hijo a Ibiza,porque yo le pongo su punto cómico a una serie de peripecias que les sucedieron como a ti en los madriles...y yo entusiasmada contando dejo de vigilar la tijera y ella riendo igual,corta que te corta...y de pronto doy un grito...para el jajajajaa de los cinco congregados y pregunto que me ha hecho,porque se ha pasao,me dejó como si fuera a ir a la mili,el cabello a dos centimetros...y ella tan pancha exclamo: "¡EL PELO CRECE!...
Si,el pelo crece,pero...¿y mientras?.
Fijate Carlicos,fijate,que me da hasta corte de salir a la calle,que todo el mundo me dice:"te has puesto fresquita para el verano..."
kisses
Quise decir "a ella,amiga de mi hijo,le encanta..."
Linda Fenny:
Encantados de acompañarte e ir con tal bella cicerone admirando la ciudad.
Hija, no sé como te las apañas para que te pasen esas cosas, eres única. Y mira que es raro, con lo poquito que hablas, y menos en una peluquería, que eres una tumba...
Qué suerte tuviste con la peluquera, que te quiso hacer un favor por lo del espejo. Si llega a estar enfadada, te corta las orejas ahí mismo. Joer con la pelu, que peligro tiene esa mujer si les das cuerda. Si le hace eso a mi Nena...espanto me da pensarlo que la dejasen sin su preciosa melena.
Y entre el culo atrapao y el pelo recortao...jolín muchacha, ten cuidadín con los tuertos que viven cerca de tu casa, porque te tienen enfilada, fijo.
Un besote.
Carlos.
Ja ja ja ja... muy bueno lo del cuadro... Mira que si habíais entrado en un bucle, espacio tiempo...
Por fin he podido leer, con tranquilidad y detenimiento, la continuación de tu odisea castiza.
Ahora entiendo lo de las tortugas en Atocha... Son anuncios subliminales para aumentar la población... que estos de la publi, se las saben todas...
¿Obras? ¿En Madrid?... ay... no sé... Tendré que mirar más detenidamente cuando vuelva. Por cierto ¿No visitasteis Toledo y el Escorial?... Claro, a lo mejor es que no os lo dijo nadie... Oye pues, no sabes lo que os perdísteis... ;oP
Bueno, so guasón... Me mantendré atenta al monitor para ver como sigue esto, que promete... Como el alcalde... je je je
Besos y más besos... ¡¡GUAPOOOO!!
Linda Lidia:
¡¡Gracias por tu visita!!
Te echaba muchísimo de menos. Pues ya ves cuantas cosas pasan en un simple viajecito. Ya sabes, la cuestión no es ver las cosas, la cuestión es saber mirar. El viaje no es llegar a un lugar, el viaje lo es todo verdad?
Por cierto, entre el comentario de Kily de que me he perdido algo, y la mala historia que pasa en tu post...joer como esto de caliente. A ver si la cosa se tranquiliza un pelín.
En fin, será cosa del calor (espero)
Un besote.
Carlos.
Por supuesto que lo es todo, incluso el viajero. Una ciudad se visita con todos los sentidos y nome cabe duda de que tú... lo haces, incuyendo el del humor, mejor si es en grandes dosis :o)
Del resto... No analices hijo, no analices; es mejor. Yo llevo haciéndolo mese, y aun no lo entiendo... Je je je... Caliente, caliente, pero por mi parte sólo por los grados centígrados.
Un beso, mi contador de historias favorito.
Gracias, bella Lidia, demonia de mis entretelas por tus palabras.
Un beso en la madrugada.
Carlos.